Saltar al contenido

Base Naval de Mar del Plata

7 marzo, 2010

Historia

La estratégica posición del hoy llamado “Cabo Corrientes” poseía ya un capítulo en la tradición naval de la historia grande de libertad e independencia de la República Argentina. Fue frente a estas mismas costas, que el día 30 de octubre de 1826 el entonces jefe de la Escuadra Nacional, Almirante Guillermo Brown, en cumplimiento de las órdenes impartidas por el Gobierno nacional, reúne a su escuadra con la corbeta “Chacabuco” comprada a Chile y se dirige resuelto, junto a Tomás Espora y Leonardo Rosales (héroes de los combates de “Los Pozos” y “Quilmes”) hacia el Río Uruguay y frente a la Isla del “Juncal” el 8 de febrero de 1827 vence a las fuerzas navales brasileñas al mando del Comandante Senna Pereyra, quien rindió su espada al capitán Francisco Seguí. Argentina cuenta con casi 4.500 kilómetros de litoral marítimo y el Mar Argentino duplica, casi en superficie, a su extensión continental e insular, pero sus aguas y geografía no han facilitado extender la instalación de puertos a lo largo de todo ese litoral.

Desde Viedma hacia el sur, llegando a Ushuaia, la amplitud de las mareas llega casi a los 14 metros. De allí la importancia estratégica de la Base Naval Mar del Plata y la Base Naval Puerto Belgrano (Punta Alta) para la custodia y defensa de nuestro sector bonaerense y patagónico fueguino. Una visión histórica permite dar a estos hombres y hechos el lugar de pioneros que se merecen. Entre ellos encontramos en la Armada, más allá de la presencia del Almirante Brown en 1826 al capitán D. José Pezzolo, quien el año de 1845 efectuó las primeras observaciones y cálculos para la construcción del puerto en la Ensenada de la Estancia Laguna de los Padres. En 1874 se instala el primer médico en la zona, Dr. Guillermo Bay Ley proveniente de la Armada, luego doce años después, el primer farmacéutico, Hilario Amoedo, también oficial de la Marina. En el año de 1898 el Presidente de la República, General Julio Argentino Roca, dispuso que desfilen 47 buques frente a las costas marplatenses. En 1891 se inaugura el Faro de Punta Mogotes, siendo director de la obra el Capitán de Fragata Alfredo P. Iglesias, designándose capitán del faro al Sr. Müller. En 1897 se instala el laboratorio marítimo a cargo de la Armada. Entre los años 1914/15 el Capitán de Fragata Vicente Ferrer, fue integrante de la subcomisión que efectuó sondajes y estudios del litoral marítimo de la Provincia de Buenos Aires. El 1 de diciembre de 1924 se entregaron en Mar del Plata las “Alas” a los pilotos aviadores navales y pilotos de hidroaviones, egresados del 1° curso de la Escuela de Aviación Naval. Todos estos antecedentes, sumados a la pujanza y modernidad de la ciudad de Mar del Plata, junto a la necesidad de dotar a la Armada Argentina de un arma decididamente estratégica y proveerla de un apostadero y facilidades operativas, fueron sin dudas, los factores que alentaron al entonces Ministro de Marina, Manuel Domeq García para gestionar y obtener la Ley Nº 11.378 sancionada el 29 de septiembre de 1926, por la que se autorizaba a la compra de dos grupos de tres submarinos y la construcción de la infraestructura necesaria, en las tierras pertenecientes al gobierno, aledañas al Puerto de Mar del Plata. El 5 de octubre de ese mismo año, se efectiviza la presencia de personal de la Armada en la ciudad. Esta Ley fue la que dio origen a la Base Naval Mar del Plata y al Comando de la Fuerza de Submarinos (COFS). La empresa que tuvo la responsabilidad de convertir en realidad tan ansiado proyecto fue la Compañía de Trabajos Públicos de París y el 12 de febrero de 1928 a las 16 horas con la presencia del entonces Presidente de la República Marcelo T. de Alvear y del propio Ministro de Marina, D. Manuel Domeq García se inauguró el muro de atraque de la Dársena de Submarinos. El 3 de septiembre de 1933 arriban por primera vez a nuestra ciudad, los tres primeros submarinos adquiridos en Italia y queda formalmente constituido el Comando de la Fuerza de Submarinos

Episodio de avistaje del submarino U-530 [editar]

El 30 de abril de 1945 los submarinos alemanes, reciben la orden de estar preparados para la Regenbogen (Arco Iris, la señal acordada para el autohundimiento). Y el 4 de mayo reciben la contraorden, confirmada el 8 de mayo de 1945, cuando las fuerzas alemanas dejan de combatir.

Minuta de comunicación [editar]

El primer militar en visualizar el submarino U-530 en la ciudad de Mar del Plata, fue el conscripto Antonio Marino (Dolores, provincia de Buenos Aires, Argentina, 9 de octubre de 1924) y que cumplía allí su servicio militar obligatorio de dos años.

El Submarino Alemán U-530, avistado por el conscripto Antonio Marino, 10 de julio de 1945

En la mañana del 10 de julio de 1945, un día después del desfile del 9 de julio “Día de la Independencia Argentina”- y jura a la Bandera Argentina, Marino se hallaba cebando unos mates en la torreta del acorazado ARA Belgrano, apostado en lo que tiempo después sería la Base Naval Mar del Plata, al guardia de turno. Cabe destacar que los soldados conscriptos de Marina cumplían con su servicio dentro del acorazado ya que por aquel entonces no existía la Base como tal. En un momento Antonio Marino, cuyo trabajo como conscripto era ser el chofer del capitán Francisco Manrique, exclama ¡Un submarino alemán!. El guardia no le cree, ya que era muy común la entrada de barcos pesqueros a esa hora y la broma del “submarino alemán” se hacía cotidianamente entre los conscriptos. Luego de insistir sin repuesta Marino lo toma de la ropa y le coloca el largavistas en sus ojos para demostrar lo que había dicho. Inmediatamente Marino corre a despertar al capitán Manrique quien le dice: “Marino, si esto es una broma usted va al calabozo…”. A los pocos días Manrique y su chofer Marino paseaban al capitán Otto Wermouth por Mar del Plata en el Peugeot 403 azul de la Marina. Al rendirse a las 7.00 de ese día, toda arma fue arrojada al mar, siendo falso que el submarino estuviera armado, de hecho no tenía un solo proyectil a bordo pero sí mucha comida que los conscriptos disfrutaban por la noche abriendo latas de dulces y demás. Siempre se sospechó que Wermouth, por su extrema juventud, no era el verdadero comandante de la nave, pues por aquel entonces se encontraban decenas de botes de goma alemanes a lo largo de toda la costa marplatense y adyacentes.

Material suministrado por Wikipedia

Anuncios
No comments yet

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: