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Sumando Barrios a una Ciudad

14 marzo, 2010

Historia de Punta Mogotes

Hacia 1934 se inicia la construcción del camino costero al faro, en aquellos tiempos una de las pocas atracciones turísticas de estas costas. Años más tarde en 1937 a partir de la urbanización de la zona de Playa Grande, comienza el traslado de algunos hoteles ubicados sobre la playa hacia la zona del Faro. Entre ellos podemos nombrar al Hotel Sasso, propiedad de Don Nicolás y de Doña María; el Hotel Punta Cantera, donde funciona actualmente la casa del deportista; el Descanso Don Bosco que era una colonia; el Tiraboschi; el Hotel Gamba y el Cánepa; según relatan los memoriosos. Estos hoteles eran de madera y fueron refaccionados para su nuevo asentamiento.

En el Hotel Sasso era dable observar en la temporada veraniega a funcionarios que disfrutaban del mar junto a sus familias. Cerca de 1935 comienzan a instalarse las primeras familias y a partir de 1937 se acelera la urbanización.

Entre 1938 y 1939 Punta Mogotes, que recibe este nombre por las lomadas que surcan su geografía, ofrece la piedra de sus canteras para la construcción del camino a Buenos Aires. La piedra era cargada en carros, se hacia media carga en la base y se terminaba la tarea en el nivel de la calle, ya que los caballos no soportaban tanto esfuerzo. Desde la cantera, ubicada entre los Hoteles Punta Cantera y Gamba, se trasladaba hasta el Ferrocarril de carga del Puerto y luego el tren iba hasta la ciudad de La Plata, y esas piedras de Mogotes fueron la materia prima conque se construyó su iglesia catedral.

Un viejo pionero de este barrio fue Don Isidro Alberola, quien junto a su mujer y sus hijos se instaló en 1922 en la curva del camino que unía el Puerto con el Faro, más precisamente en la actual esquina de Vergara y la costa, quien instala un negocio de lechería y venta de sándwich, un lugar de obligada visita para los turistas que se aventuraban a pasar unos días en carpa en estas playas. Don Isidro les servía vasos de leche al pie de la vaca por tan solo 5 centavos, aunque a algunos esa suma les parecía exorbitante.

Emprendedor y a base de puro esfuerzo, don Isidro ofició de carrero en el transporte de piedra, comerciante, instaló en 1933 un molino en la intersección de la calle 42 y Martinez de Hoz; ese molino que lo identificaba un escudo del Racing Club de Avellaneda, se avistaba desde el camino de la YPF, luego Estación de Servicio del ACA, actualmente abandonada, era un faro terrestre que indicaba al viajero que ya estaba en Punta Mogotes.

En aquellos años los lotes frente al mar y que estaban a la vera del camino se vendían a 4,50 pesos la vara, es decir eran los más caros.

La memoria nos dice que hacia 1936 la empresa Deyacobi instalaría el agua corriente en el barrio, este emprendedor era además propietario de una fábrica de hielo y además representante de la Cervecería Quilmes en nuestra ciudad. En lo que hoy es Giacobini y Martinez de Hoz se instalaría otro Hotel de madera que estaba en Playa Grande.

Por entonces el centro comercial de Punta Mogotes estaba ubicado en la zona del puerto, más precisamente en la actual calle 12 de octubre, de donde se abastecían los primeros pobladores. Al centro casi no se concurría, teniendo en cuenta que la Avenida Juan B. Justo, antes denominada Cincuentenario era el límite urbano de la ciudad.

Tan es así que desde el barrio Los Troncos se alquilaban las “canastas” sulkyes tirados por caballos que se utilizaban para hacer las excursiones al faro, una travesía que duraba varias horas a lo largo del camino de piedra.

Esas playas barridas por el viento del este eran amplias y su arena compactada permitía el paso de automóviles y hasta el aterrizaje de avionetas de paseo, donde ahora está el estacionamiento del Complejo de balnearios. En ese mismo lugar se remontaban planeadores tirados por un auto hasta que tomaban altura y comenzaba su viaje sin motor. Hacia el este Punta Mogotes se enmarcaba por el camino al faro y sus extensa playas. Fue a raíz de la instalación de los hoteles, que descargaban sus deshechos por debajo del camino y sobre la playa, que fueron creciendo los cañaverales, esos que desaparecerían con la construcción del Complejo de Punta Mogotes en la década del ’ 80.

Los limites naturales de estos casi 7 km de playas son al Norte la escollera Sur y al Sur el Club Mar y Pesca, en las cercanías del Mirador Waikiki.

Podemos decir que la vegetación de Punta Mogotes es obra del hombre, fueron hombres como Faverio o Fiorito quienes urbanizaron algunas de las …manzanas plantando especies como:….

Cerca de 1940 se construye el edificio de La Casa de la Empleada, y se recuerdan aun hoy las partidas de naipes que Monseñor de Andrea compartía con algunos vecinos en los salones del Hotel Gamba donde solía pasar una temporada de descanso.

Nos despedimos hasta la próxima entrega con una anécdota. Los veraneantes cuando decidían retornar a Buenos Aires, llamaban por teléfono a Dolores para averiguar si había llovido. De no ser así emprendían el camino hacia el puerto, trepaban por Cincuentenario, torcían en Independencia hacia el Norte y empalmaban con el camino a Camet y desde allí encaraban los fatigosos 400 Km a la Capital Federal. Que aventura nos parece hoy, cuando algunos se cansan de las casi cinco horas que dura el mismo viaje.

Nota acercada por la Sociedad de Fomento Punta Mogotes

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2 comentarios leave one →
  1. DANIEL permalink
    17 marzo, 2010 0:45

    expetacular sin palabra

  2. Luna permalink
    17 marzo, 2010 1:21

    Gracias DANIEL: por pasarte por acá…

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