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Aquellos viejos cines marplatenses

9 mayo, 2010

Aquellos viejos cines marplatenses

Rubén Viaro –empleado municipal- reconstruyó la historia de los cines de esta ciudad. Reunió datos olvidados, testimonios, fotos, documentos y recuperó reliquias de algunas salas que viven en el corazón de los marplatenses. Escribió un libro, aún no editado, que piensa donar a las escuelas. Esa obra comenzó a gestarse, sin que el propio Viaro lo supiera, en los parques del Archivo Museo Histórico Municipal, donde se desempeñaba como jardinero.

El periodista Gustavo Visciarelli, publicó el domingo 25 de octubre en el diario LA CAPITAL, un espectacular artículo sobre la historia de los cines de Mar del Plata.

La primera parte de la historia puede resumirse así: Rubén Viaro (37) es empleado comunal y desde hace 14 años trabaja en el Archivo Museo Històrico Municipal Roberto Barili. Su tarea original era mantener el parque que rodea el històrico edificio de Lamadrid 3870, pero su verdadero oficio -la carpintería- y una oculta vocación lo llevaron por caminos inesperados. “Un dìa se me ocurrió hacer unas vitrinas en el Museo porque las que estaban eran muy vetustas”, comenta Viaro, quien a partir de ese trabajo fue convocado a montar el stand de Mar del Plata en La Rural, tarea que realiza desde hace cuatro años. “Seguí haciendo cosas acá, en el Museo…marcos, vitrinas, y se me dio por iniciar trabajos de investigaciòn para armar muestras en este lugar”, añade. Desde entonces comenzó a rastrear documentos de interés en el archivo e hizo un curso de computaciòn para digitalizar imágenes y exhibirlas en las salas del museo, todo ello en marcos, vitrinas o stands que él mismo construye.

Un cine abandonado

La segunda parte de la historia nos lleva al primer piso del Archivo-Museo. Allí hay una habitaciòn donde proyectan videos de Mar del Plata a los escolares que visitan el lugar. Hace algunos años, Rubén observó que el recinto estaba amoblado con sillas de plàstico y que la decoración no se ajustaba a una sala de proyecciones. “Se nos ocurrió hacer algo que se pareciera más a un cine y me conecté con el dueño del Normandie, del puerto, que cerró hace años y que estaba abandonado. Le pedimos algunas butacas y nos respondió que nos lleváramos lo que quisiéramos. Encontramos una boletera (panel perforado donde se colocaban las entradas), unos telèfonos, uno de esos baldes de incendio que se llenaban con arena porque no habìa matafuegos, unos programas que estaban tirados… y empezamos a buscar butacas”.

El relato de Viaro sobre aquella incursión en el cine toma inesperada atmòsfera cinematográfica: “Estaba todo destruido… los agujeros del techo eran terriblemente grandes. Recorrimos el cine en medio de la oscuridad, alumbrándonos con una linterna, y vimos que en el pullman había butacas en buenas condiciones porque ese sector estaba más protegido. Las sacábamos en filas de cinco para poder bajarlas porque era la altura que nos daba para que uno la sostuviera de arriba y otro de abajo. Contratamos un camión y trajimos cincuenta butacas, las mejorcitas, con hierro forjado, con su tapizado original”.

Hoy la sala de video del Archivo-Museo está amoblada con butacas rescatadas del viejo Normandie; y luce una decoración temática que rememora los viejos cines marplatenses.

Las salas perdidas

Comienza, entonces, la tercera parte de esta historia. Después de aquella incursión en el Normandie, Viaro se abocó a reconstruir la historia de los cines de Mar del Plata, un tema que nunca lo habìa atraído. “Ví que podìa ser algo que le guste a la gente y decidí escribir un libro que pienso donar a las escuelas de Mar del Plata”, afirma. De tal manera, además de compilar datos históricos y testimonios, obtuvo innumerables reliquias, algunas de las cuales cedió al Archivo para decorar la sala.

Al hallar escasa bibliografía sobre los cines marplatenses, obtuvo el grueso de la información hojeando los diarios que se editaron en Mar del Plata desde principios del siglo XX y que, en gran cantidad, se encuentran en el Archivo. “La investigación que hice -señala Viaro- indica que entre 1900 hasta 1998 funcionaron en Mar del Plata 99 salas donde se proyectaron pelìculas, sin contar las que funcionaban en los clubes. El primer cine, que no era tal, funcionó en 1901 en El Palacio de las Novedades, que estaba en el Paseo General Paz, lo que serìa hoy sería el boulevard. Tenìan un salòn donde daban teatro, donde había bailes… se podìa tomar el té y a su vez se proyectaban pelìculas. Era tipo biògrafo”.

La belle epoque

Viaro apunta que en la llamada “Rambla Francesa”, inaugurada en 1913, “había dos cines importantes: el Splendid y el Palace Teatre. En 1936 deja de funcionar el Splendid y pasa a llamarse Royal Teatre. Si ustedes van al teatro Colòn de esta ciudad van a encontrar dos tableros de publicidad que eran originales del Splendid y que fueron restaurados acá”

En Rivadavia entre San Luis y Córdoba – donde luego se instalaría el famoso restaurante “Ambos Mundos”- funcionaron alternativamente tres cines: Sol (1908), Ideal (1912) y Moderno (1916), comenta Viaro. “Eran salas precarias. Y también estuvieron los cines en el interior del Hotel Bristol (Rivadavia y la costa). Se trataba del Variedades, el Intimo y el Bristol. Como funcionaban en las galerías y eso fue lo ùltimo que se demolió, siguieron hasta la década del 70″.

Viario recuerda que en el puerto ” hubo varios cines. En la década del 20 y el 30 funcionò muy precariamente el Fénix en la zona de 12 de Octubre y Acha. Después aparece lo que vendrìa a ser el Ideal en 12 de Octubre (al 3200). En 1957 en ese lugar construyeron el Normandie, de modo que el Ideal se trasladó a 12 de Octubre al 3400″. Luego de una historia azarosa, el Ideal, fundado en 1925, sucumbió al paso del tiempo y hoy una sucursal bancaria ocupa su lugar.

Historia de cines

A lo largo de su investigación, Viaro dio con un singular personaje: Frances Corrado, quien falleció a los 94 años. “Corrado fue propietario del Ideal del puerto y de otros tres cines. Uno de ellos fue el Argentino, que tenía 510 butacas y sobrevivió hasta marzo de 1967 en Alvarado 2164. Después funcionó como templo, como gimnasio y actualmente es una FM perteneciente al nieto de Frances”, comenta Viaro. Otra de las salas pertenecientes a este empresario fue el Select , “que estaba en Luro y Neuquén, donde hay una estaciòn de servicio. Era el cine de un hotel, pero luego el hotel dejò de funcionar y quedó la sala hasta la década del 50″. Y su cadena de cines se completaba con “el Avenida, de Luro y Guido, donde actualmente funciona una mueblería. Era muy precario…de hecho, le decían el fulerín”.

Viaro cuenta que Corrado fue, además, el encargado general del Cine Nogaró, de Luro y Corrientes, que “funcionó desde 1957 en un predio donde antiguamente estaban las barracas de Pedro Luro. Tenìa 3000 butacas: platea, pullman y superpullman. En la platea hoy funciona el teatro Atlas, en el pullmann el teatro Amèrica y en el superpullman no se hizo nada. Todavìa hay signos de ahumamiento en la parte superior del edificio”.

Invocando el testimonio de Corrado, Viaro refiere que el incendio que arrasó el Nogaró el 1 de enero de 1968 se produjo por la negligencia de un empleado que, mientras probaban unos nuevos reflectores de gran potencia, los colocó cerca de un gran cortinado.

Otros incendios

Viaro acreditó que el primer cine en incendiarse en Mar del Plata “fue el Circo Romano, que funcionó en las primeras décadas del siglo XX en Catamarca y Belgrano. Habìa actuaciones circenses y proyecciones. Es asombrosa la solidaridad que habìa en aquella època: los otros cines hicieron funciones para recaudar fondos y ayudar a los empleados que se habían quedado sin trabajo por el incendio, que se produjo el 24 de marzo de 1930”.

“El segundo incendio –continúa- ocurrió en 1955 y destruyó el teatro Odeón, que era una joya arquitectónica. Era teatro y cine y, además, tenìa pista de baile”. Funcionaba en Entre Ríos casi Rivadavia, donde fue reconstruido años después.

El tercer incendio ocurrió en la década del 60 y arrasó misteriosamente la “Casa del Pueblo”, un sitio donde se desarrollaba intensa actividad cultural y polìtica. Posteriormente fue construìdo allì el Cine Diagonal, “cuyo arquitecto fue Roberto Covas y donde Mercedes Sosa cantó en la inauguraciòn”.

Los grandes cines

Superando el perìodo en que las salas de proyección eran locales acondicionados para pasar pelìculas, sobrevino una época de oro en que empezaron a contruirse grandes cines “entre ellos el Nogaró, Gran Mar, Atlantic, Opera, Ocean Rex, Ideal, y Normandie”, comenta Viaro.

“Hay un caso curioso. El Atlantic fue construído por los Varese. Es de estilo art decò, el ùnico de ese estilo en Mar del Plata. Se hizo una encuesta popular en el diario La Capital para ponerle nombre y diariamente publicaban los resultados de la compulsa. La gente iba a votar al diario. Venían punteando Atlantic y Varese y ganò el primer nombre por unos votos. En el hall del cine hay una placa recordando que la inauguraciòn fue el 14 de febrero de 1935. Los padrinos fueron el presidente Agustìn P. Justo y Angiolina Astengo de Mitre. Tenìa 1600 plateas y el ingeniero fue Julio Raterhy”.

Viario comenta que otro episodio curioso se produjo durante la construcción del Gran Mar, porque “hubo un error de càlculo y se quedaron cortos con una vara de hierro. Tuvieron que desarmar toda la platea de arriba y traer una vara de hierro de Buenos Aires. Lo que iba a demandar seis meses, tardó dos años” hasta su inauguración en el año 1953.

Las salas más recordadas

– América y Atlas (Corrientes y Luro)- Funcionan como teatros.

– Argentino (Alvarado 2164)- Funcionó hasta 1967- En su edificio opera una emisora de frecuencia modulada.

– Atlantic (Luro 3240)- Templo evangélico.

– Belgrano (Belgrano 3424)- Supermercado chino.

– Bristol e Intimo (Rivadavia 2100) – Demolidos en la década del 70

– Cine Hotel Provincial – Volverá a funcionar esta temporada como teatro.

– Colón (H Yrigoyen 1655) – Funciona como teatro

– Diagonal (Diagonal Pueyrredón 3300)- Funciona como espacio cultural.

– Don Bosco (Rivadavia 4894) – Fue desactivado.

– Gran Mar (Salta casi Luro )- Funciona un templo.

– Ideal (12 de Octubre 3468) – Desaparecido. Opera allí una entidad bancaria.

– La Botonera (Rivadavia 3148)- Hay locales comerciales

– Lido y Neptuno (Santa Fe 1751)- Funcionan como teatros

– Luro (Avenida Luro 4450)- Funcionó un bailable y hoy está cerrado.

– Mignon (San Martín 2460)- Desaparecido. Hay locales comerciales.

– Normandie (12 de Octubre 3247)- Cerrado

– Ocean Rex (Independencia 1725) – Funciona un bingo

– Odeón (Entre Ríos 1828) – Funciona como teatro

– Opera (Independencia 1641)- Templo evangélico

– Radio City y Roxy (San Luis 1742)- Salas de teatro en período de reapertura.

– RE-FA-SI (Luro 2332)- Funciona como teatro.

– Regina (San Martín 2456)- Paseo de compras y juegos electrónicos.

– Sacoa – Funcionó en la galería del mismo nombre donde hoy se encuentra la sala de juegos electrónicos

Fuente:
LA CAPITAL <cosas de antes

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